José Luis Duarte Rivera José Luis Duarte Rivera Author
Title: Respirar
Author: José Luis Duarte Rivera
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Recuerdas esta acción... INHALAR... EXHALAR... inhalar, exhalar y así, eternamente. Es automática, inconsciente, nuestro cuerpo se encarga...
Recuerdas esta acción... INHALAR... EXHALAR... inhalar, exhalar y así, eternamente.

Es automática, inconsciente, nuestro cuerpo se encarga y en realidad no le ponemos la atención que necesitaría para obtener los mayores beneficios.

Tomamos por sentado que la próxima respiración estará ahí para nosotros, tomamos tantas cosas por hecho que no nos detenemos a observarlos, disfrutarlos, vivirlos.

La respiración es sanadora

Es cierto, respirar correctamente puede sanarnos y no todos lo sabemos. Nuestro cuerpo tiene sistemas de auto curación que están a nuestra disposición, tales como respirar. Citando a San Agustín, quien nos dice: "Los milagros suceden, no en oposición a la Naturaleza, sino en oposición a lo que conocemos de la Naturaleza." Nuestro cuerpo está diseñado con lo que Dios construyó en él, y según dicen la posibilidad de la curación "milagrosa" dentro de nosotros en la creación, como parte del paquete con el que venimos armados y está al alcance de todos, todo el tiempo. Si escucháramos y conociéramos mejor cómo estamos construidos y utilizáramos nuestro cuerpo con el debido respeto, precaución, amor y fe, otro seria nuestro diario vivir en él.

Yo sé respirar, si lo hago todos los días

Aunque suene extraño, no sabemos respirar de la mejor manera, tendemos a no respirar cuando pasamos por algún momento de tensión, "es como si me faltara el aire", me dicen en la clínica. Y en realidad así es, cuando estamos tensos, todo nuestro cuerpo se contrae y la respiración se hace difícil, es como si el oxígeno fuera denso y no pudiera pasar.

Por esta razón nos dicen: "Respira primero, tranquilízate y después vas a ver las cosas con mayor claridad". Después de respirar y calmarnos podemos pensar.

¿Qué pasa si respiro bien?

Cuando nos ponemos atención y respiramos con la intención de hacerlo, podemos percibir cómo nuestro cuerpo va cediendo hacia una sensación de tranquilidad, enfoque, sentirnos serenos, enfocados, atentos y listos.

Cuando estamos a punto de hacer algún esfuerzo físico nos dicen que tomemos aire, por la nariz, lo retengamos y ahora, sin hacer fuerza, exhalamos. El oxígeno en nuestro cuerpo nos da fuerzas, nos fortalece, nos prepara.

Cuando necesitamos enfrentar algo difícil, tomamos aire y ahí vamos.

¿Cómo funciona?

Quiero contarte cómo funciona, sin que sea en términos médicos, solamente comprender de manera sencilla algunas de las tantas formas en que funciona a nuestro favor, cuando respiramos a propósito.

Cuando el oxígeno llega a los pulmones, estos lo envían al corazón, quien se encarga de oxigenar la sangre, enviándola a través de las arterias y las venas, inyectándonos vida de la calidad del oxígeno que les hagas llegar.

Al tomar oxígeno por la nariz, éste llega a los pulmones, estos crecen y tocan al corazón; a la vez, el oxígeno llega hasta el estómago y éste también crece, tocando a los órganos que lo rodean. Lo que ocurre es una estimulación en cadena, un órgano, toca al otro, estimulándolo y dándole un pequeño masaje; se establece un ritmo, una armonía, es como si danzaran con una misma melodía, que establece orden, estabilidad, placer; cada órgano funciona mejor.

Respira, ¡funciona!

Dagmar Polasek
Psicología General
Licenciada en Psicología Clínica
Socia Fundadora de Colegio de Psicólogos

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