José Luis Duarte Rivera José Luis Duarte Rivera Author
Title: Integración de la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad
Author: José Luis Duarte Rivera
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La naturaleza, es decir, la diversidad biológica, es la variedad de la vida en cualquiera de sus expresiones, desde genes y especies, hasta ...
La naturaleza, es decir, la diversidad biológica, es la variedad de la vida en cualquiera de sus expresiones, desde genes y especies, hasta ecosistemas. Todos los organismos vivos, incluidos los seres humanos, dependemos de la diversidad biológica para nuestra supervivencia y bienestar. De ella obtenemos alimentos, oxígeno, agua limpia, energía, medicinas, y muchas materias primas, así como protección contra plagas, enfermedades y eventos meteorológicos, solo por mencionar algunas de los muchos bienes y servicios que nos provee cada día a través de complejas e invisibles redes.

Por: Dr. José Sarukhán Kermez

Ante la pérdida de la biodiversidad mundial y la inequidad social, es urgente que la presente generación modifique sus patrones de consumo y desarrollo para compatibilizar las actividades productivas necesarias, reduciendo, o mitigando sus impactos negativos, y multiplicando los positivos, de manera que los ecosistemas se mantengan en buen estado de salud y sean resistentes a las fluctuaciones ambientales, y se asegure el suministro de servicios esenciales para el bienestar humano y de todas las demás especies con las que vivimos.

Desde 1992, el convenio sobre diversidad biológica de las Naciones Unidas (CDB) ha ofrecido el marco global para que los países signatarios incorporen en sus planes, programas y políticas sectoriales e intersectoriales, medidas que apoyen la conservación y el uso sustentable de la biodiversidad con la finalidad de conservar el capital natural y mantener su funcionalidad en el largo plazo. Durante la COP 23 en Cancún, México ha invitado a los países participantes a promover la integración de la conservación y el uso sustentable de la biodiversidad en los sectores agrícola, forestal, pesquero, y turístico, entre otros.

La seguridad alimentaria del planeta depende, por un lado, de servicios ecosistémicos básicos, como la polinización y el control biológico y, por el otro, de la presencia de la diversidad genética, de cultivos, especialmente los nativos a cada país, y del conocimiento de los parientes silvestres de los mismos. En estos casos, el conocimiento de la diversidad genética es sumamente importante, pues de ella y de su adecuado conocimiento depende la capacidad de generar cultivares adaptados a las diferentes condiciones ambientales o a su alteración, como el cambio climático, ya que es vital mantener y aumentar la producción de alimentos ante la creciente demanda de una población mundial que rebasará los nueve mil millones de personas para 2050. Así mismo, el manejo sustentable de bosques y selvas ofrece grandes oportunidades de desarrollo rural manteniendo suelos fértiles e infinidad de especies asociadas, tanto dentro como fuera de Áreas Protegidas. Más aún la pesca y la acuacultura sustentables son esenciales para una mejor nutrición y calidad de vida de las comunidades pesqueras, las que, en muchos casos, son polos de desarrollo turístico que generan importantes ingresos para el país por la belleza de sus espacios naturales en buen estado de conservación.

Para integrar efectivamente la conservación y el uso sustentable de la biodiversidad en la planeación e implementación de las políticas de los sectores productivos, se requiere de voluntad política y de la participación de los diferentes actores de la sociedad, en particular de pueblos indígenas y comunidades locales, academia, organizaciones de la sociedad civil, sector privado y gobierno nacionales y subnacionales para acordar políticas públicas con los soportes legales, institucionales y financieros suficientes para su aplicación y que el quehacer entre los diferentes sectores y actores sea congruente.

La integración de la conservación y el uso sustentable de la biodiversidad es un proceso que marca el rumbo hacia el futuro, donde las sociedades son conscientes de su vínculo inseparable con el resto de los seres vivos y su responsabilidad en el mantenimiento de la salud del planeta y el bienestar de la humanidad. El camino para lograrlo requiere de espacios de diálogo entre los diferentes sectores y actores para desarrollar agendas conjuntas que aseguren dicha integración y además se pueda evaluar su progreso.

México, al ser un país megadiverso, tiene un gran potencial para multiplicar las experiencias en un modelo de desarrollo que nos permita vivir en armonía con la naturaleza.

Fuente:
SEMARNAT, blog

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