José Luis Duarte Rivera José Luis Duarte Rivera Author
Title: Guía para sobrevivir a los manipuladores cotidianos
Author: José Luis Duarte Rivera
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Los manipuladores cotidianos son esas personas que pasan por nuestra vida imponiéndonos su visión del mundo y su forma de hacer y sentir. Es...
Los manipuladores cotidianos son esas personas que pasan por nuestra vida imponiéndonos su visión del mundo y su forma de hacer y sentir. Esos individuos que se aprovechan de una relación estrecha y afectuosa para satisfacer sus necesidades, sin importarle en absoluto los sentimientos de la otra persona. Si ahora mismo echas una vistazo a tu alrededor, seguro que te encuentras alguno.

Todos somos manipuladores. En mayor o menor medida, todos hemos empleado en más de una ocasión las estrategias de los MC, especialmente en la infancia. Pero cuando estas técnicas se convierten en el modo predominante de relacionarse con las otras personas, cuando uno acaba preguntándose si aquello es una relación de pareja o de amistad, o simplemente un intercambio comercial, seguramente sea más que una estrategia pasajera.

Aquí tienes unas pequeñas pautas para conocer qué es la manipulación, cómo se hace para adoptar una actitud manipuladora ante la vida, y qué recursos personales puedes desarrollar para hacerles frente. Seguramente también te sean útil las recomendaciones sobre el empleo de la asertividad para mantenerles a raya.

Parte 1: LA MANIPULACIÓN

No se puede sobrevivir a un conjunto de manipuladores cotidianos sin saber en qué consiste eso de la manipulación, así que vayamos con ello.

¿Es lo mismo la manipulación que el chantaje emocional, el acoso moral o el tan traído y llevado actualmente mobbing? No, pero casi.

Podemos decir que hay un continuo entre todas las formas de abuso interpersonal. En un principio podemos encontrarnos la manipulación como algo sutil, a veces incluso imperceptible, basado en el deseo de salirse con la suya a propia costa y en la inseguridad de la persona que la lleva a la práctica.

Cuando la manipulación es insuficiente se recurre al chantaje emocional: Hacer sentir miedo, culpa o vergüenza, y ejercer un grado variable de poder sobre esa persona. Si el chantaje tampoco funciona, empieza a plantearse la posibilidad de emplear la agresión física. El acoso moral, especialmente cuando se ejerce en el medio laboral (mobbing) supone un grado elevado de poder por parte de la persona que lo ejerce.

En el fondo, todo es lo mismo: Inseguridad del manipulador, que emplea técnicas para resolver sus problemas basadas en la agresividad activa o pasiva. Este individuo tiene un importante déficit de habilidades sociales, especialmente en el plano de la conducta asertiva, que le lleva a emplear primero medios sutiles para conseguir que los demás hagan lo que él quiere, y después cada vez más agresivos hasta llegar a la violencia pura y dura.

Parte 2: LOS MANIPULADORES

No te vayas a creer que el mundo está dividido entre manipuladores y no manipuladores. Más bien podríamos hacer la distinción entre "quienes en este momento emplean estrategias de manipulación" y "quienes en este momento no están pudiendo resistirse a las estrategias de manipulación de los otros". Que yo sepa, todavía en ningún manual de criterios diagnósticos aparece tipificado como tal el de "Manipulador Cotidiano" (y el día que aparezca cierro el quiosco, os lo aseguro).

Pero aunque no se pueda decir de alguien que "es un manipulador cotidiano" como se dice de él que es alto o bajo, sí que hay personas que tienen más papeletas para comportarse de esta forma. Aquí vamos a conocer algo más sobre quienes suelen actuar así.

Empezaremos conociendo sus pautas comunicativas más habituales. Esas frases o expresiones que deben ponerte automáticamente sobre aviso de que estás sufriendo un intento de aprovecharse de ti.

Continuaremos conociendo sus estrategias un poco más profundas, sus principios o esquemas, lo que he llamado "sus recursos".

Y, para terminar, ¿qué mejor que sus puntos débiles? En rigor este punto casi no habría que decir nada, porque bastaría con escuchar lo que ellos dicen. Como proyectan sus fallos en los demás...

Parte 3: SUPERVIVENCIA

Una vez que sabemos qué es la manipulación, quiénes son los manipuladores cotidianos y cómo se comportan, lo que nos queda es aprender cómo hacerles frente.

Para afrontar las relaciones con los manipuladores cotidianos hay que seguir unas pautas que podemos sintetizar de esta forma:

· Conocer los propios puntos débiles y reforzarlos. Las carencias del manipulador están en unos puntos. Las del manipulado en otros. ¿Cuáles?
· Tomar la decisión de modificar la relación, a sabiendas de que va a suponer un esfuerzo considerable.
· Mantener abierto el canal de la comunicación: Que no te cuelguen el teléfono.
· Aprender a ser asertivos, tanto mediante técnicas de buena fe como defensivas.
· Plantearse la supervivencia a la agresividad, sea activa o pasiva, como el mayor problema.
· Recurrir a todas las posibilidades que permita el sistema legal para enfrentarse a la agresión.
· No empeñarse en intentar cambiarles. Son así, y tendrán que convivir con su inseguridad. No hay que ser salvador de nadie, sólo compañero.

Tener siempre presente la posibilidad de romper la relación, y ejercer ese derecho en el caso en que sea necesario.

LA MANIPULACIÓN ¿QUÉ ES?

Una persona intenta manipularte cuando te sugiere o dice lo que tienes que hacer de tal forma que se beneficie más que tú, cuando percibes amenaza o sientes miedo.

Si estás haciendo algo contra tu voluntad, tus principios, valores o metas, alguien te está manipulando. Se está aprovechando de ti.

La cuestión es especialmente preocupante cuando sientes miedo, culpa o vergüenza. Pero ten cuidado: Podrías estar manipulándote solo.

· A lo largo de la vida nos encontramos con multitud de problemas. Algunos podemos resolverlos por nosotros mismos pero otros no pueden afrontarse sin ayuda de otras personas. Conseguirla es, en muchas ocasiones, difícil.
· Aunque todos estamos más o menos dispuestos a echar una mano a una persona que tiene problemas, tenemos una disponibilidad limitada. Suele darse una dificultad adicional cuando quien se encuentra en el aprieto está convencido de que las cosas "deberían" ser como él piensa y los demás "deberían" forzosamente ayudarle a resolver el asunto. Se crea el caldo para la manipulación.

· Para que haya manipulación es necesaria una relación asimétrica entre, al menos, dos personas. Es asimétrica porque una predominantemente da, y la otra predominantemente recibe, uno gana y el otro pierde. Aunque el manipulador puede ser siempre el mismo, no es infrecuente que el proceso sea cíclico, de tal forma que los papeles se alternen entre los dos integrantes de la relación.

· Las tácticas que se emplean son asombrosamente simples, tanto que se pueden resumir en sólo tres estrategias generales: Amenazar, criticar o inhibirse. También son muy eficaces. El miedo, la culpa o la vergüenza que generan son capaces de movilizar a prácticamente todos los seres humanos en la dirección requerida por el manipulador, bien directamente, o bien como protesta ante su acción.

· Suele ser difícil darse cuenta de que uno está siendo sometido a manipulación. Puede notar que se siente culpable, que está haciendo lo que la otra persona quiere por miedo, tener extrañas molestias físicas o incluso ataques de pánico... pero tal vez no descubra que están relacionados con que está renunciando a sus valores, principios y objetivos para satisfacer los de otra persona de su entorno.

· Un buen truco para detectar la manipulación y saber quién te manipula es analizar lo que sientes cuando estás con esa otra persona. ¿Miedo? ¿Culpa? ¿Vergüenza? ¿Aprensión? ¿Inseguridad? ¿Repulsión? ¿Pensar que eres un imbécil o un inútil? ¿Intenso afecto inmotivado? Una relación normal no debe producirte emociones negativas, todo lo más neutras, y sentimientos demasiado positivos (no de enamoramiento) con alguien a quien acabas de conocer son sospechosos.

También puedes analizar lo que haces. ¿Es eso lo que querrías hacer en ese momento? Si te pagan por ello, tienes una justificación. Pero este no suele ser el caso en los manipuladores, ya que si estuviesen
dispuestos a gastarse el dinero que cuestan tus servicios no necesitarían aprovecharse de ti. ¿Es eso contrario a tus valores, principios, expectativas? Nadie hace algo contra sí mismo si no está muy presionado por el ambiente. Si es así, ¿a quién beneficia? Ese es el manipulador. Ese, o quien mueve sus hilos en la sombra.

LA MANIPULACIÓN AGRESIVIDAD: ACTIVA Y PASIVA

Los MC son muy inmaduros. No saben comportarse asertivamente, y resuelven sus problemas recurriendo a la conducta agresiva.

Hay dos formas de agresividad:

Activa: Emplean la amenaza o la violencia.
Pasiva: Mediante el sabotaje, o la inhibición y crítica/amenaza posterior.

· Los manipuladores son personas inmaduras. No han alcanzado el suficiente desarrollo intelectual como para resolver los problemas de una forma creativa, no son capaces de sentir amor maduro por nada ni nadie, y aunque son muy capaces en reuniones amplias, tienen un importante déficit de la habilidad social básica para desempeñarse por la vida: La asertividad.

· Una persona se comporta asertivamente cuando defiende sus derechos de una forma activa, pero sin pisotear los de los demás. Esto requiere una asunción de responsabilidad por el propio bienestar con tolerancia y respeto por los puntos de vista y metas de los demás, pero además una lucha activa para no ser pisoteado por quienes no son asertivos.

· No vivimos en un medio asertivo. Nuestra sociedad se caracteriza por una competitividad feroz en la que se habla de derechos que no se respetan.

· Ser asertivo cuesta mucho trabajo, y no siempre consigue que la persona se salga con la suya. Para triunfar en esta sociedad es indiscutiblemente más útil ser agresivo.

· Las personas agresivas imponen su punto de vista, sus definición del problema, sus derechos o la satisfacción de sus necesidades, empleando estrategias que generan miedo, culpa o vergüenza. Puede ser de forma "relativamente" sutil a través del enfado, pero también mediante violencia física o verbal. Es una estrategia muy efectiva, pero si es demasiado explícita puede verse seriamente castigada por la sociedad.

· La agresividad puede ejercerse de dos formas: Activa o pasiva. La activa es lo que todo el mundo entiende por conducta violenta. Se caracteriza por una actitud de pisoteo constante y sin escrúpulos hacia los derechos de las otras personas involucradas en el problema. Aquí el fin justifica los medios y se puede recurrir a instrumentos como el bate de béisbol, pero también a veces puede hacerse solapadamente "con una sonrisa en los labios" como sucede en las relaciones empresariales. Si no hay violencia física, es bien tolerada por el medio social.

· La agresividad pasiva es mucho más difícil de detectar. Tradicionalmente se consideró que se producía en forma de sabotaje. Los trabajadores pasivo-agresivos eran aquellos que ponían todo tipo de trabas a las actividades de la empresa. Hay otra concepción, y es la secuencial: Personas que se comportan primero pasivamente, aparentando renunciar a sus derechos, y que cuando ven que el resultado no les es favorable se comportan de forma agresiva. Emplean, por tanto, primeramente la estrategia de "pasar", y posteriormente amenazan o critican.

Juan Carlos Vicente Casado

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