José Luis Duarte Rivera José Luis Duarte Rivera Author
Title: Anclas mentales
Author: José Luis Duarte Rivera
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La vida de cada persona se mueve por diferentes espacios y situaciones, ya sean físicos y mentales. Muchas veces estos se repiten y marcan ...
La vida de cada persona se mueve por diferentes espacios y situaciones, ya sean físicos y mentales. Muchas veces estos se repiten y marcan una respuesta recurrente en la persona tanto de acción como emotiva, o es tan fuerte un solo hecho o situación que me dejan marcado con esta experiencia. Ejemplos de una de acción sería cada vez que tengo la luz roja en el semáforo, me paro. Cada vez que apagan las velitas de un pastel, cantamos las mañanitas. Ejemplos de una emotiva sería cada vez que oigo mi canción favorita, ésta me evoca una situación vivida y recuerdo el hecho con toda su carga emocional. Cada vez que paso por tal esquina, me provoca miedo y dolor pues aquí tuve un accidente.

Esto simplemente demuestra que nuestra mente se puede salir del aquí y el ahora en cualquier momento y revivir visual, auditiva y kinestésicamente cualquier situación. Lo bueno será poder elegir qué reacciones deseo tener y cuáles eliminar. Tener control sobre mis “anclajes”.

Estos recuerdos o situaciones que provocan otras a su vez, se denominan en Programación Neurolingüística anclajes. Consisten en la asociación que se genera entre un espacio físico y/o mental determinado y una conducta y/o sensación que se asocia a ellos. En otras palabras, son una relación del tipo estímulo-respuesta, causa-efecto, medio ambiente-condicionamiento.

Los anclajes pueden tener diferentes significados según el contexto en que acontezcan. Un ejemplo de ello sería el escuchar el Himno Nacional en el radio cualquier día de la semana, o escucharlo el 15 de septiembre en el extranjero. Obviamente la carga emocional cambiará por mucho.

Toda nuestra vida está llena de anclajes buenos y algunos no tan buenos. La Programación Neurolingüística nos enseña cómo podemos cambiar esos anclajes que nos dañan y nos limitan. Analicemos ciertas situaciones y empecemos a ver nuestras limitaciones y reacciones ante ellas: ¿qué hago cuando alguien me insulta con cierta frase o palabra despectiva? ¿Hay algún nombre que no me guste porque me recuerda a alguien? ¿Hay algún lugar al que mejor no voy porque viví ahí algún hecho doloroso? ¿No puedo asistir a algún funeral porque me acuerdo de cuando murió algún ser querido? ¿No me atrevo a tomar decisiones, pues de niño me dijeron siempre que no era capaz, y el día que tomé una se burlaron de mí? ¿Me aterroriza presentar un examen pues el último lo reprobé? ¿No puedo subirme a un avión debido a una mala experiencia vivida? ¿No me atrevo a manejar desde que choqué? ¿No puedo salir de noche desde que me asaltaron? Es con anclajes de este tipo como nos vamos limitando cada vez más hasta acabar encerrados en nosotros mismos, viviendo situaciones pasadas que nos atan y no nos dejan vivir plenamente la vida, pues cada vez que las recordamos nuestra mente las vuelve a vivir en todas sus dimensiones y con la misma carga emocional, marcando surcos en estas programaciones que nos dañan y reducen nuestras capacidades como seres humanos hechos para ser y hacer todo en plenitud.

En Programación Neurolingüística existen ejercicios donde se puede eliminar la carga emocional de un anclaje, y por ende la reacción o conducta ante él. Para eso hay que identificar plenamente cuál es el anclaje negativo y a qué me lleva al revivirlo y así darme cuenta qué recurso es el que me falta para poder afrontarlo ya sin esa carga emocional y esa reacción o acción que me ocasiona. Esto se refiere a que si me provoca miedo, hay que generar valentía; si me provoca agresión, tolerancia; si me provoca angustia, tranquilidad; si me provoca inseguridad o baja autoestima, seguridad; si me provoca coraje, paciencia, y así sucesivamente. Al lograr sacar los recursos necesarios en estas situaciones, reviviendo alguna otra donde tuve el anclaje que ahora necesito, el anclaje negativo dejará de tener el poder sobre nuestra conducta y emociones ya que fue sustituido por el que necesito.

Gracias a la P.N.L. sabemos que los anclajes que nos dañan pueden ser cambiados por otros, o en su defecto, quitarles la carga emocional negativa y que ya así, el recuerdo, la presencia de algo o de alguien, el lugar, la conducta de fulanito o fulanita, cierta palabra o cualquier estímulo ya no nos lleven en automático a sufrir nuevamente lo mismo o a incapacitarnos ante la vida, pues ésta sigue adelante y nosotros junto con ella. Así que somos capaces de hacer nuestros propios anclajes y que nos lleven estos a una mejor calidad de vida cuando lo decidamos. Esto es saber que yo tengo el control sobre mi propia vida y nadie más.



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