José Luis Duarte Rivera José Luis Duarte Rivera Author
Title: La belleza interna
Author: José Luis Duarte Rivera
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Las virtudes Las virtudes son la belleza de una persona; son lo que hacen a una persona especial y distinta; son el color, la forma...
Las virtudes

Las virtudes son la belleza de una persona;
son lo que hacen a una persona especial y distinta;
son el color, la forma y el perfil de su personalidad.
Determinan la forma en que una persona hace las cosas;
la forma en que se mueve, habla y viste.
La persona con virtudes quizás no tenga dinero,
pero siempre dará la impresión de riqueza, porque
todo lo que le rodea será de calidad.
Las virtudes brillan hacia el exterior y hacia todo:
hacia el cuerpo, el entorno y en el fondo,
hasta el corazón del planeta; llenan lo que está vacío,
sanan lo que está enfermo y calman lo que está intranquilo.

La Alegría
Alegría es cuando uno, se está acercando a una meta
y avanza los últimos pasos para llegar a ésta.
Es la experiencia única del día previo,
a un acontecimiento especial, para el cual
quedan pocas horas.
Es una cuestión de claridad y convicción.
Primero uno tiene que poder ver más allá del presente
y tener una visión tal que pueda percibir un futuro bueno,
no tan sólo para uno mismo, sino para todas las cosas.
Tiene que saber que en el fondo, todo el movimiento de la vida
es hacia el bien, que todas las montañas tienen valles
y las estaciones un verano.
Tiene que vivirlo con ligereza o de lo contrario,
la alegría sólo es una fanfarronada ante la desesperación.

Alegría es no tener nunca más vergüenza,
de mancharse las manos de pintura
cuando está dando las últimas pinceladas.
La alegría hace que todos le amen, porque perciben
su victoria delante y no es una victoria fría o solidaria,
ya que su pie firme, ayuda, a que otros le sigan.

La Auto confianza
La auto confianza es conocerse a sí mismo,
conocer sus ideas y venidas tan a fondo,
que siempre le queden fuerzas, a las que poder recurrir.
En algún rincón de su interior, desde la quietud,
puede encontrar algo positivo.
Las áreas de debilidad no perturban a la mente,
porque se encuentran en proceso de demolición;
son como casas vacías, a las cuales sus pensamientos,
ya ni se molestan en entrar.
Y si en algún momento surgiese algún rastro de debilidad,
que golpease contra alguna parte de su ser,
la confianza le da poder para alejarla suavemente.
La auto confianza hace que se mueva con mayor lentitud,
que hable más pausadamente y también que se detenga
a mirar a la persona con la que se está comunicando,
en vez de ir por la vida aplastando a todo,
por andar deprisa.
Le permite permanecer alegre y pacífico,
cuando atraviesa por un estado de ignorancia,
de manera que todos pueden esperar hasta que esté preparado.
En esa calma puede llenar de fuerza ese momento
antes de que se pronuncie palabra alguna.
Y, cuando los nervios persistan en hacer tambalear su firmeza,
la autoconfianza le permite suministrar suavidad y silencio,
para que pueda calmar todo su organismo.
¿Cuál es el método para obtener auto confianza?
Una manera es hablarse a uno mismo, no a los demás.
En momentos de inseguridad es reconfortante
encontrar con quien hablar, pero lo que da seguridad,
es hablar con uno mismo.
Porque en nuestro interior hay una reserva de amor,
que nos protege, ante cualquier situación difícil
en la que nos encontremos.
La amistad con otras personas no es tan consistente ni eterna.
Después de hablarse a sí mismo y de haberle dado a sus nervios
un lugar donde puedan serenarse,
lo mejor que puede hacerse es entrar en acción.
La acción, junto al amor reposado más tarde,
cuando surja algún momento de necesidad.
Cuanto más ame más debe actuar, ya que cuanto más profundo sea
el depósito de valor que acumule, menos tendrá que sobreexigirse.
Donde la confianza es profunda, existen las bases para una entrega real.
Real significa tener un “yo” silencioso;
eliminando los nervios y los pensamientos
que causan ruido en nuestra mente.
Es cuando hay quietud en mi mente, que puedo escuchar a los demás.

Benevolencia
La benevolencia ,es una buena voluntad silenciosa.
Es como el sol que brilla sobre la tierra dura,
aflojándola, derritiendo el hielo, pero sin propósito
o intención alguna, de hacer bien.
Para el sol es una acción natural hacerlo y por esto consigue el resultado.
Porque la tierra no se siente en deuda con el sol.
De igual forma, ser el preceptor de benevolencia, significa,
recibir algo por lo que no hay recompensa,
ni siquiera una presión a la cual responder.
Por esto uno fácilmente recibe benevolencia.
La benevolencia es una condición de ser,
que depende de sí misma y no tiene nada que ver,
con los sentimientos de misericordia o predilección,
o con impulsos repentinos de amor, simplemente es.
La benevolencia no ofrece nada específico,
pero todos se sienten atraídos hacia ellas.
Tampoco ofrece respuestas, pero permite pensar.
No enseña nada, pero su presencia permite aprender.
Ser benevolente es la mejor forma de ayudar a una persona;
ya que la benevolencia, igual que la luz del sol,
no tiene forma de filtrarse hacia los tranquilos
rincones del pánico, en la mente y aligerar su carga.
La benevolencia es la virtud menos invasora
y a la vez es bien acogida en todas partes.

Coraje
El coraje piensa en el destino y no en nada
de lo que hay de por medio.
Es la fuerza que hay detrás de cada movimiento,
de una voluntad decidida y por esto el fracaso
está lejos de esta virtud.
Coraje es cuando tal vez no puede ver y por esto no se detiene.
El coraje crece junto a la vida.
También es la cualidad de un niño que no sabe de desafíos
y de un adulto que no conoce el poder del reto.
Coraje es dar un paso hacia un área difícil,
sin tener una solución en mente, pero sintiendo que la victoria
está delante.
Sabiendo que Dios tiene su mano extendida,
para tirar de la suya.
Coraje es decir lo que uno piensa, sin diluirlo,
sin desear la aprobación de los demás,
sabiendo que un ideal profundamente elaborado
es lo suficiente fuerte como para resistir la oposición.
Y, si es derrumbado, el coraje no sabe de culpar,
sino reconstruir aún más firme.
Hay algo que conmueve en una persona con coraje
y es que aunque todo esté en contra de ella
sabe que saldrá victoriosa, porque tiene la fortaleza de la calidad,
contra la debilidad de la cantidad.

No hacen promesas, porque con su coraje,
saben que junto a una meta,
ha de haber una mente inteligente que pueda.
El coraje es audacia pero siempre con cuidado.

Desapego
Muchos caminos espirituales abogan por un estado mental
denominado desapego, en el cual la persona se aleja
de las preocupaciones mundanas y se convierte
en un observador de la vida.
Se considera, este estado, como un medio,
para alcanzar una meta interna, en el cual uno se libera
de distracciones y conflictos.
Una flor de loto tiene sus raíces en el lodo.
No puede crecer sin el barro y sin embargo sus pétalos
son de un blanco impecable.
Así es el desapego:
es estar cerca de lo que uno más desea desprenderse,
liberarse y usarlo para crecer, sin apartarse de nada.
En nuestra propia personalidad, por lo general,
hay aspectos de los que nos somos conscientes
o que no nos gustan y los distorsionamos
convirtiéndolos en algo atractivo.
De ahí que cuando una persona trabaja duro,
a menudo indica temor a la disconformidad.
Esto es lo contrario del desapego, es decir,
es hacer algo, no por lo que vale la pena,
sino para engrandecer la propia posición personal.
La flor de loto no transforma el lodo en ninguna cosa.
El lodo es lodo y sin embargo tiene los elementos
nutritivos necesarios, para el crecimiento de la flor.
Lo mismo nos pasa a nosotros.
Estamos en una situación que no nos gusta, “en el lodo”
y sin embargo es tal vez, la situación más segura que existe,
si sólo pudiéramos reconocerlo, sin distorsionar la situación,
permitiéndole que nos haga crecer.
Por otra parte, podemos querer liberarnos de alguna persona
y estar solos, pero de alguna manera
nos encontramos atrapados en esa relación.
La persona que tenemos al lado es probablemente
el mejor profesor que podríamos encontrar,
si sólo pudiéramos ver el elemento nutritivo de su presencia
y reconocer que quizás estamos poniendo atención
a un aspecto muy secundario de su personalidad,
ignorando el resto del mismo.
El desapego es una gran virtud.
Trae consigo seguridad emocional, realismo y frescor
ya hace que otras personas se sientan libres con uno;
libres de ir y venir, sin ceremonias.
Pero en el momento que uno deja de amar la vida,
el desapego se hace imposible, porque uno comienza
a aferrarse a las cosas que te ayudan.

Humildad
La humildad no descarta nada, sino que toma en serio
hasta las cosas insignificantes.
Es reconocer todo lo que se presente en la vida y,
que lo que se encuentre en frente a uno,
se ha de respetar como algo que le hará avanzar;
es reconocer que dentro de lo grande, a veces,
hay poco; pero dentro de lo pequeño a menudo,
se encuentra una enormidad.
La humildad es excepcional porque para tenerla,
no se ha de desear nada.

Desconozco a su autor


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