José Luis Duarte Rivera José Luis Duarte Rivera Author
Title: Cambios ajenos por Merlina Meiler
Author: José Luis Duarte Rivera
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Permanentemente, esperamos que los demás cambien para satisfacer nuestras necesidades o para sentirnos mejor. Esto se aplica a nuestra ...
Permanentemente, esperamos que los demás cambien para satisfacer nuestras necesidades o para sentirnos mejor.

Esto se aplica a nuestra pareja, amigos, vecinos, compañeros de trabajo e incluso, nuestros dirigentes o referentes.

Y nosotros, mientras esperamos que ellos modifiquen alguna conducta, ¿qué hacemos?

Es muy sencillo pedirles a los demás que se ajusten a la idea que tenemos de lo que debería ser una pareja (o un hermano, un vecino, etc.) y quedarnos desesperanzados y dolidos si no vemos lo que nosotros consideraríamos mejoras.

¿Pero cuál es nuestra responsabilidad en este asunto? ¿Cómo podemos acortar los tiempos para obtener respuestas y no sentirnos defraudados o desesperanzados en el camino?

Propongo algunos puntos a seguir para lograr excelentes resultados:

- El primero es revisar nuestras creencias: ¿cómo aceptar el cambio de otra persona si descreemos de lo que puede llegar a alcanzar? Por ejemplo: si consideras que “toda la gente es tacaña”, ¿de qué manera le estás dando la oportunidad a alguien de que demuestre que puede ser más dadivoso o generoso? Si sostienes que “siempre hay un vecino molesto”, ¿no estarás buscando actitudes en los demás que justifiquen lo que piensas, sin darles la chance de que lo modifiquen?

- Otro punto importante es expresar claramente qué deseas que los demás cambien. “Él debería darse cuenta de lo que me molesta” o “ella siempre hace lo mismo y ya lo hablamos” no tiene la claridad necesaria para lograr algo diferente: habla o escribe claramente lo que te disgusta o lo que te gustaría que suceda, la gente no es adivina y una cara larga o una mala contestación no dan indicios de qué deseas, específicamente.

- Además, ¿qué puede cambiar tú para dar lugar a que se produzca lo que quieres, de manera fluida? Porque por ejemplo, si constantemente buscas pelea con tu pareja, es difícil que dejes de recibir lo mismo. Un pequeño cambio de actitudes de tu parte puede facilitar que tu contraparte haga lo mismo – y vayan llegando al terreno que tanto estás esperando.

- Y mi última propuesta de hoy es que caviles unos instantes sobre lo real de tu exigencia. La otra persona, ¿puede hacer un cambio como el que querrías que se produjera? ¿Has visto que tiene ese trato o esas actitudes con otras personas o, simplemente, le son ajenas? ¿Tiene la capacidad de darte lo que necesitas? En estas preguntas y en otras similares que te están surgiendo tendrás la clave para saber si tu deseo puede convertirse en realidad o si excede a las posibilidades del otro.

¿Hay algún cambio importante que quisieras ver concretado?

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