José Luis Duarte Rivera José Luis Duarte Rivera Author
Title: La lucha de los opuestos
Author: José Luis Duarte Rivera
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Un gran Maestro decía: "Buscad la iluminación, que todo lo demás se os dará por añadidura". El peor enemigo de la iluminación e...
Un gran Maestro decía: "Buscad la iluminación, que todo lo demás se os dará por añadidura".
El peor enemigo de la iluminación es el Yo. Es necesario saber que el Yo es un nudo en el fluir de la existencia, una obstrucción fatal en el flujo de la vida libre en su movimiento.
Se le preguntó a un Maestro:
-¿Cuál es el camino?.
-¡Qué magnífica montaña! -dijo, refiriéndose a la montaña donde tenía su retiro.
-No os pregunto acerca de la montaña, sino acerca del camino.
-Mientras no puedas ir más allá de la montaña, no podrás encontrar el camino -replicó el Maestro.
Otro monje hizo la misma pregunta a ese mismo Maestro:
-¡Allá está, justo delante de tus ojos, -respondió el Maestro.
-¿Por qué no puedo verlo?.
-¡Porque tienes ideas egoístas!.
-¿Podré verlo, Señor?.
-Mientras tengas una visión dualista y digas: Yo no puedo, y así por el estilo, tus ojos estarán obscurecidos por esa visión relativa.
-Cuándo no hay ni yo, ni tú, ¿se le puede ver?.
-Cuándo no hay yo ni tú, ¿quién quiere ver?.
El fundamento del Yo es el dualismo de la mente. El Yo se sostiene por el batallar de los opuestos.
Todo razonamiento se fundamenta en el batallar de los opuestos. Si decimos: Fulano de tal es alto; queremos decir que no es bajo. Si decimos: Estoy entrando; queremos decir que no estamos saliendo. Si decimos: Estoy alegre; afirmamos con ello que no estamos tristes, etc.
Los problemas de la vida no son sino formas mentales con dos polos: uno positivo y otro negativo. Los problemas se sostienen por la mente y son creados por la mente. Cuando dejamos de pensar en un problema, éste termina, inevitablemente.
Alegría y tristeza, placer y dolor, bien y mal, triunfo y derrota, constituyen el batallar de los opuestos en el cual se fundamenta el Yo.
Vivimos miserablemente toda la vida de un opuesto a otro: triunfo derrota, gusto disgusto, placer dolor, fracaso éxito, esto aquello, etc.
Necesitamos liberarnos de la tiranía de los opuestos. Esto sólo es posible aprendiendo a vivir de instante en instante, sin abstracciones de ninguna especie, sin sueños, sin fantasías.
¿Habéis observado cómo las piedras del camino están pálidas y puras después de un torrencial aguacero? Uno, sólo puede murmurar un ¡Oh! de admiración. Nosotros debemos comprender ese ¡Oh! de las cosas sin deformar esa exclamación divina con la batalla de los opuestos.

Samael Aun Weor


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