José Luis Duarte Rivera José Luis Duarte Rivera Author
Title: El amor democrático: Tres valores guía
Author: José Luis Duarte Rivera
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Estos principios representan valores centrales, exigencias fundamentales, dentro de las cuales debe moverse el amor de pareja para construi...
Estos principios representan valores centrales, exigencias fundamentales, dentro de las cuales debe moverse el amor de pareja para construir una relación estable y satisfactoria.

Primer valor: De la fusión/comunión, al amor solidario

Estar fusionado con la pareja es cambiar la autonomía por una conciencia que se pierde en el ser amado y ambos en el universo: amor cósmico. Ser una unidad afectiva significa estar inmerso en un conjunto indiferenciado de pasiones donde lo particular se anula en el todo. Por el contrario, estar unidos afectivamente implica tener un lazo, un vínculo, que por más estrecho que sea, mantiene la diferencia. Si eres "una unidad" con tu pareja, te perdiste. Hay, al menos, dos maneras de involucrarse en una relación: pertenecer o participar. "Pertenecer" a la pareja es volverse totalmente semejante a ella y renunciar a la propia singularidad. Por el contrario, participar en una relación afectiva significa estar vinculado de manera activa y no pasiva. Se está allí porque se quiere, en pleno uso de la individualidad, ejerciendo el derecho a disentir.La palabra comunión no debe confundirse con “comunidad". En la comunión no hay división, sino un conjunto donde cada una de las partes desaparecen en el todo.

Por su parte, el sustantivo comunidad, se define como: "Grupo de personas que llevan una vida en común asentada sobre relaciones recíprocas". Las relaciones de pareja pueden ser consideradas una comunidad amorosa de dos, donde los miembros se afectan mutuamente y establecen vínculos de correspondencia. La relación comunitaria se basa en lo que tenemos en común y no en una concordancia absoluta. El amor de dos es un intercambio de información, emociones, ternura y fluidos. Amor solidario: estar unidos, en comunidad y de manera participativa.Tu relación es solidaria cuando:
  • En los momentos difíciles de la pareja, los dos están presentes.
  • Cada uno se preocupa por el bienestar del otro.
  • Cada quien defiende al otro y la relación, si se ven amenazados de cualquier forma.
  • Ninguno de los miembros cuenta intimidades a extraños que puedan afectarlos.
  • Ambos se hacen cargo de las responsabilidades asumidas y están al tanto de lo que le ocurre a la otra persona.
  • Ninguno desprestigia al otro, ni a la relación.
  • Luchan hombro a hombro por las metas comunes, sin recostarse en el otro.
  • Cada cual siente que puede contar con el otro.
  • Los dos se toman en serio.
  • Ninguno subestima los problemas que pueda tener la relación.
No es solidario contigo quien hace caso omiso de tus intereses, los subestima o no hace un esfuerzo para comprenderías, pese a tus pedidos y redamos racionales.

Segundo valor: De la generosidad, al amor recíproco

Aunque pueda haber momentos especiales en los que te desligues de cualquier retribución futura, una de las expectativas naturales que acompaña el amor de pareja es la reciprocidad.

No es posible aceptar una relación desigual, si queremos mantener un amor constructivo y saludable.La reciprocidad positiva está relacionada con la percepción de equilibrio y armonía, con el sentimiento le imparcialidad y justicia.

Tu relación se basa en la reciprocidad cuando:
  • El intercambio afectivo y material es equilibrado y justo.
  • Los privilegios son distribuidos equitativamente.
  • El acceso a los derechos y deberes es igual de parte y parte.
  • Ninguno de los miembros intenta sacar ventajas o explotar al otro.
  • No hay la sensación de "estafa" afectiva.
  • No tienes que recordarle a tu pareja lo que necesitas.
  • Ninguno piensa que merece más que el otro.
  • Existe una correspondencia mutua sobre lo fundamental.
Tu pareja no es recíproca, si no le importa lo que piensas y sientes. En el amor, el que da, casi siempre espera recibir o tiene expectativas al respecto, Es el equilibro natural del amor justo y equitativo.

Tercer valor: De la obligación, al amor voluntario

La relación amorosa no puede ser una exigencia. No se trata de estar con quien se debe estar, sino de estar quien se quiere estar.El deber razonable y bien concebido es un cimiento para el respeto, pero el deber inexorable e irracional tiende a justificar todo tipo de violaciones. El amor sano no es una tabla de mandamientos ni un listado de códigos, sino un proceso vital de descubrimiento y crecimiento personal. 

Amas a una persona cuando respetas su capacidad de crearse a sí misma.Tu relación es libre y autónoma cuando:

Puedes disponer de tu tiempo y tus cosas.
  • Expresas tus puntos de vista cómodamente.
  • Puedes desarrollar tus actividades tranquilamente.
  • No debes pedir permiso
  • Las obligaciones no te asfixian.
  • Tu pareja no te vigila.
  • Sientes que creces como persona.
  • No debes justificar y explicar cada comportamiento frente a tu pareja como si fuera un juez.
  • Obras de acuerdo con tus decisiones.
  • Puedes expresar el amor como quieras.
  • Tu pareja escucha seriamente tus quejas.
No respeta tu autonomía, tu libertad y tu independencia quien te quita la posibilidad de actuar, querer o conocer de acuerdo con tu buen entender y parecer.

El amor democrático: Tres valores guía
(resumen del capítulo 9 del libro “los límites del amor” de Walter Riso)

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