José Luis Duarte Rivera José Luis Duarte Rivera Author
Title: Debilidad por Merlina Meiler
Author: José Luis Duarte Rivera
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Hay gente que evita tomar decisiones porque considera que así no genera conflictos, no interfiere y todo seguirá su curso “normal”. Est...
Hay gente que evita tomar decisiones porque considera que así no genera conflictos, no interfiere y todo seguirá su curso “normal”.

Esto suele verse, en muchos casos, como un signo de debilidad o de falta de la personalidad suficiente para hacer valer la propia voluntad.

Tal vez no te molesta que te consideren de este modo y prefieres que no haya discusiones, quedar bien con todos, vivir en paz.

Pero el idílico estado de que todo está bien y no hay quebrantos ni problemas es imposible de sostener permanentemente: sería intentar mantener una ficción y vivir en la irrealidad. A diario se nos presentan situaciones que no buscamos (o que estuvimos esquivando como pudimos hasta que se hicieron bien patentes e innegables) y que nos fuerzan a hurgar dentro de nosotros para buscar una solución.

Hacer oídos sordos a estos cambios y pretender que no ha pasado nada hasta que se resuelva por sí solo o desaparezca nunca es la mejor solución. Tu aparente debilidad dista mucho de dar lugar a los resultados que anhelas, ya que si no intentas dar a conocer tu opinión y decidir:

- otros lo harán por ti, y sus resoluciones pueden ser diametralmente opuestas a lo que tú desearías. Esto te provocará (una vez más) amarguras que intentarás tapar y que un día aflorarán de otro modo, en una circunstancia diferente o con una explosión imposible de parar y de revertir;

- tu imagen caerá ante los ojos de los demás, ya que los estarás decepcionando en más aspectos de los que puedas imaginar, y remontarla será un trabajo titánico que no siempre dará sus frutos. Este empequeñecimiento de tu persona, además, puede acarrear malos tratos hacia ti y que no reacciones ante ellos, como un tácito reconocimiento a tu entrega de poder a otros seres;

- estarás cometiendo un error por omisión (en lugar de por comisión), respecto del cual poco podrás hacer a futuro, en consonancia con tu inacción actual;

- darás lugar a “grises”, a que no te tengan en cuenta debidamente, a que malinterpreten o pasen por alto tu voluntad y te manipulen para salirse con la suya, dejándote de lado;

- creerás que lo haces por el bien de los demás (tu familia, la continuidad de tu trabajo, etc.) pero redundará en tu detrimento. Hay quienes consideran que la no confrontación o el estar permanentemente “de acuerdo” en todo garantiza vínculos felices, pero esta idea se basa en la irrealidad y en carencias e inseguridades internas: quienes te quieren lo seguirán haciendo, aunque pienses distinto a ellos.

No se trata, tampoco, de imponer la voluntad propia sin importar lo que piensan o sienten los demás. Hay equilibrios posibles, que algunas veces se haga lo que tú quieres, que te sientas a gusto en el lugar donde vives o desarrollas tus actividades porque tu voz es escuchada y valorada.

Intercambiar ideas e incluso discutir con respeto e interés en el intercambio y en las perspectivas ajenas suele ser muy positivo, ya que además de intervenir de manera proactiva en el proceso que desembocará en el resultado final, estarás alimentando y reforzando las relaciones interpersonales con tu interlocutor.

¿Sueles mostrar signos de debilidad en algún ámbito?

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