José Luis Duarte Rivera José Luis Duarte Rivera Author
Title: Cuando corren tiempos difíciles
Author: José Luis Duarte Rivera
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"Hace falta poner un poco de distancia entre nosotros y la situación que nos afecta para recuperar la claridad mental que nos permita ...
"Hace falta poner un poco de distancia entre nosotros y la situación que nos afecta para recuperar la claridad mental que nos permita superarla"
Corrían tiempos difíciles en aquel pueblo. En su mejor época había sido una región muy conocida por la hospitalidad y la amabilidad de su gente. Pero un día todos comenzaron a pelearse y pronto la amistad se convirtió en rivalidad.
El alcalde sentía una gran preocupación por su gente, y a pesar de todos los esfuerzos que hacia para devolverles la tranquilidad y la armonía, no lo conseguía. El pueblo se fue convirtiendo en una ruina.
Un día llego un visitante. Parecía que supiera lo que estaba sucediendo porque fue directamente a ver al alcalde. Los dos se pusieron a conversar seriamente y el alcalde le contó con detalles lo que estaba sucediendo. El desconocido le dijo: "Yo tengo un secreto que le devolverá a todos la paz".
"Dígame cuál es", le preguntó el alcalde. "Pues muy sencillo, quiero informarle que uno de sus vecinos es El Mesías". El alcalde no podía creerlo, pero como se lo dijo con tanta seguridad y determinación, le concedió el beneficio de la duda.
El hombre no pudo aguantar y se lo contó a su mejor amigo. En unas horas, el pueblo entero conocía la noticia. Comenzaron a preguntarse quién sería. ¿Será el panadero?, ¿el cartero?, ¿la mujer que vende los huevos?
La expectativa y la curiosidad parecían no tener límites. Poco a poco comenzaron a mejorar la conducta y el ánimo de la gente. Comenzaron a tratarse con respeto y amabilidad porque no sabían quién de ellos podía ser. Vivían con un objetivo común, con la necesidad de buscar y encontrar algo valioso juntos, sin saber que el tesoro estaba dentro de cada uno de ellos.

Hay momentos en los que nos sentimos afectados por las circunstancias que rodean el conflicto que tenemos con otros hasta el punto que la tensión, la preocupación y la angustia trastornan nuestra manera de ser, convirtiéndonos en personas tan o más agresivas que aquellas a las que criticamos y juzgamos tan duramente por su comportamiento y actitud.

No podemos dejarnos atrapar por las emociones negativas, mucho menos por los comentarios que llevan la intención de encender en nosotros el miedo y la agresividad. No es con más violencia como vamos a recuperar el balance y la paz que tanto deseamos.

Hace falta poner un poco de distancia entre nosotros y la situación que nos afecta, de manera que podamos aquietar nuestras emociones y recuperar la claridad mental que nos permita observarla en su dimensión real, para manejarla y encontrar las herramientas que nos permitan resolverla y superarla.

Mientras más nos dejemos afectar y llenar de ideas y emociones negativas, más confusión tendremos al momento de analizar objetivamente la situación para resolverla, convirtiéndonos en víctimas inconscientes de aquellos que nos manipulan para su propio beneficio. ¡Mantengamos la calma! Recordemos que todo lo que sucede representa una oportunidad para aprender algo que necesitamos. Preguntémonos: ¿qué puedo hacer para aportar una idea o una acción concreta para darle solución a esta situación?

Detengámonos a tiempo de no seguir repitiendo actitudes y comportamientos que en lugar de ayudarnos a solucionar los conflictos y a recuperar la paz y el bienestar, contribuyan con el mantenimiento y la gravedad del mismo.

Herramientas para reconciliarnos 

Libera las tensiones. Aprende a canalizar el estrés y la tensión. Realiza algún tipo de rutina física que te ayude en ese sentido. Aprende a establecer ciertos límites que protejan tu salud y bienestar. No tomes decisiones mientras te sientas afectado.

Escucha con atención. Aprende a escuchar las ideas o el punto de vista de otros sin engancharte emocionalmente y sin suponer o imaginar una doble intención. El juicio y la crítica afectan nuestra capacidad de análisis y de comprensión.

Expresa tus ideas. Anímate a compartir con otros lo que piensas, sin emoción, y con la intención de aportar claridad y solución a través de una buena comunicación. Cuida tus palabras y busca siempre establecer acuerdos.

¡Suelta el pasado, deja de preocuparte por el futuro, vive el presente, la vida es maravillosa, todo va a estar bien!

Maytte Sepulveda


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