José Luis Duarte Rivera José Luis Duarte Rivera Author
Title: ¿Sustituye la televisión la compañía de los padres?
Author: José Luis Duarte Rivera
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Algunos objetivos que cumplen los programas de televisión son: entretenimiento, diversión e información. Con el debido acompañamiento y sup...
Algunos objetivos que cumplen los programas de televisión son: entretenimiento, diversión e información. Con el debido acompañamiento y supervisión de los padres de familia, son un excelente recurso. Sin embargo, puede ser que, sin darnos cuenta, sustituya momentos indispensables para el niño, cuando podría compartir con sus padres y darse cuenta de que es importante en la vida de ellos.

Algunas veces la televisión se usa como premio cuando los niños obedecen o tienen conductas positivas y, cuando se portan mal, se les castiga retirando ese privilegio. Otras veces, se utiliza como un sustituto de la compañía de los padres o encargados del niño.

Los padres deben poner atención al tiempo que están permitiendo a sus hijos ver televisión e incluso preguntarse si no están restando tiempo a su trabajo de estudio escolar, de lectura y de juego libre-creativo, indispensables para el óptimo desempeño escolar y su desarrollo.

Un estudio de la universidad estatal de Michigan refleja que a un grupo de niños de 4 y 5 años se le pidió escoger entre no ver televisión y no ver a sus padres; el resultado indicaba que una tercera parte escogió no ver a papá y mamá.

Otro estudio revela que un niño de 5 años pasa 25 minutos a la semana en una cercana interacción con papá y 25 horas en cercana interacción con la televisión.

Reflexionando sobre estos resultados, sobresale el lugar de importancia que se está dando a los niños; el interés y el tiempo, que es nuestro mejor recurso, se están invirtiendo en otras tareas, dejando de lado la oportunidad de brindar al niño nuestra compañía y, con ello, se desaprovecha la oportunidad de formar de cerca a los niños, de conocerlos, de saber cuáles son sus intereses; es decir, se pierde la oportunidad de actualizarse en la vida diaria de los niños.

La atención es uno de los elementos más importantes en las relaciones humanas tanto para niños como para adultos. El niño y el adolescente necesitan saber que pertenecen al núcleo familiar. Cuando es pequeño, ese grupo es la familia exclusivamente, al crecer se extiende a sus compañeros de clase, amigos del vecindario y otras personas que se van agregando a su mundo social.

Se realizó una encuesta a un grupo de 750 niños de entre 10-16 años y se les preguntó qué escogerían entre pasar más tiempo con su familia y ver televisión. El resultado: los niños escogieron pasar más tiempo con su familia. Nótese que aquí la edad los situaba en la pre-adolescencia y adolescencia media.

Los padres deben informarse acerca de qué tratan los programas que ven sus hijos. Los contenidos que incluyen sexualidad, violencia y permisividad no son convenientes para la psiquis de los niños. En edad pre-escolar están desarrollando su pensamiento cognitivo, que es el que permite hacer una diferencia entre realidad y fantasía, por lo que puede confundirlos. He ahí la importancia de conocer, comentar, opinar y dar una conclusión del programa; además, es propicio preguntar al niño su opinión para fomentar el desarrollo de juicio crítico.

Los programas indican qué rango de edad puede ver ese contenido; debe tomarse en cuenta, nunca pasarse por alto, ya que son expertos en la rama los que han evaluado dicho rango.

Quiero compartir que, personalmente, tengo pasión por la televisión. De hecho, participo en segmentos informativos para padres de familia; lo que quiero decir es que la televisión es una herramienta para comunicar información. Podemos optimizarla y sacarle el mejor provecho responsablemente y no abusando de ella.

Una de las recomendaciones para motivar la comunicación con los adolescentes es ver películas en casa, juntos en familia, para posteriormente comentar, dar opinión, aprender, compartir.

Ahora compartamos algunas recomendaciones para utilizar la televisión a nuestro favor:
  • Elegir los programas de acuerdo a edad del niño
  • Respetar el rango de edad para el cual fue diseñado cada programa
  • Acompañar al niño a ver el programa y comentar de que se trató
  • Dosificar el tiempo de televisión cada día, hacerle saber de cuánto tiene permiso y cumplir la regla
  • Desarrollar criterio en el niño comparando las situaciones que ven en al televisión con la realidad
  • Ayudar al niño a diferenciar entre realidad y fantasía
  • Evitar la televisión durante los tiempos de comida familiar, pues interrumpe la comunicación espontánea con la familia
La televisión es un gran aliado como paralelo al aprendizaje y entretenimiento de nuestros hijos; mas no es el único recurso, se debe usar la creatividad sin acomodarse a la facilidad de sentar a los niños y olvidarnos de sus horas de juego al aire libre, de caminar, de conversar y, sobre todo, de sustituir nuestra presencia como padres, pues ésta es irremplazable.

Claudia Cuyún
Psicología Familiar y de Adolescentes
Terapeuta en Audición y Lenguaje
Licda. Psicología Clínica


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