José Luis Duarte Rivera José Luis Duarte Rivera Author
Title: SOS. ¡¡MI príncipe se ha convertido en sapo!! AYUDA
Author: José Luis Duarte Rivera
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Algunas veces “el príncipe azul” que creíamos se nos “convierte en sapo”, ¿ qué es lo que ha pasado? Cuando lo que nos gustaba de nuestra p...
Algunas veces “el príncipe azul” que creíamos se nos “convierte en sapo”, ¿ qué es lo que ha pasado? Cuando lo que nos gustaba de nuestra pareja desaparece lo mejor que deberíamos hacer sería ver que es lo que ha cambiado en nosotros.

¿Os habéis dado cuenta de que en las películas románticas los protagonistas nunca se convierten en sapo, de que antes de que esto suceda se mueren? Entonces, ¿ cuál sería la moraleja? Sencillamente lo bueno dura poco.

En algunas terapias de psicoanálisis se practica “la proyección”, que se entiende como poner en el otro la imagen de nosotros que no nos gusta. Por ejemplo, decirle o decirme “eres un desordenado”, en realidad puede existir en mí un deseo de desordenar el orden que hay en mi vida, algo que no me atrevo a reconocer. Cuando niego esa apariencia de desorden que hay en mí me molesta si lo veo exteriormente.

Cuando existe en nosotros mismos algo que no vemos lo más probable es que no nos guste o bien que lo que nos han enseñado es que sea criticable. Por eso cuando lo vemos en la otra persona aprovechamos para soltar lo que tanto despreciamos de nosotros. Pero lo más interesante es que al principio lo que no nos gusta aparece de una forma más cautivadora, justo lo que nos gusta de nuestra pareja. Descubrir en la otra persona algo que nos gustaría tener nosotros mismos: lo que exhibimos y lo que ocultamos.

Frecuentemente aquello que en nosotros mismos contenemos o cohibimos es algo que en terapia se denomina como “polaridad” que no es otra cosa que particularidades contrarias y a la vez adicionales entre las cuales nos movemos, pero solamente exhibimos una. Indistintamente de lo que hayamos vivido hemos aprendido a contener una parte nuestra. Otras experiencias tienen que ver con lo que la vida y nuestros padres nos han enseñado. Pero ya una vez que somos adultos es cuando podemos darnos el gusto de conocer a “nuestra otra mitad”. Si lo que hacemos es asumir responsablemente que todos podemos ser sapos y princesas, bellas y bestias… nos puede ser de gran ayuda para con nuestras relaciones de pareja.

En definitiva, de lo que se trata es de ser felices y ser agradecidos con las cualidades, experiencias… que se nos otorgaron en nuestro nacimiento. Debemos aprenderlo y asimilarlo, sólo así nuestra relación de pareja será efectiva. Si pensamos que recibimos poco y esperamos que nuestra pareja nos complemente lo que nos falta, nada nos parecerá suficiente. Esto se puede deber a varias cosas, pero sobre todo a una: el mito de que “nuestro príncipe azul” nos debería dar todo.

¿ Se puede cambiar ese mito? Por supuesto que sí, como ya hemos visto muchas cosas de las que no nos gustan de nuestra pareja tiene bastante que ver con nosotros. Para nada consiste en echarnos la culpa nosotros mismos, si no de ver cuando vemos el “sapo” en nuestra pareja no nos estamos viendo a nosotros mismos. Una gran ayuda para trabajar estos defectos nuestros sería aprender a distinguir nuestros impulsos de los problemas reales.

TRUCO: Identificar qué frase es la que define mejor lo que nos molesta de nuestra pareja y comparar si esa misma frase la podemos aplicar a nosotros. Otro sería ver las polaridades que aparentamos.

Ver a la otra persona como lo que es realmente, medio-sapo, medio-príncipe, es algo que nos ayuda muchísimo a admitir su defecto, sin tener que estar esperando a que sólo sea príncipe.

Quizá lo del beso del cuento consista en eso, apaciguar las dos partes de nosotros… ¿ lo pensaron alguna vez?

No se trata de buscar la persona perfecta, se trata de encontrar alguien que aún con sus defectos, hace la excepción en tu vida.

El camino puede ser muy largo, pero cuando se da un paso, se ve mucho más corto .

Vanessa Arjona

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