José Luis Duarte Rivera José Luis Duarte Rivera Author
Title: Relaciones destructivas
Author: José Luis Duarte Rivera
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Hoy en día no es extraño que se sufran crisis en las relaciones, sean en el ámbito familiar, social o profesional. Hay demasiado estrés y p...
Hoy en día no es extraño que se sufran crisis en las relaciones, sean en el ámbito familiar, social o profesional. Hay demasiado estrés y poco interés en el “otro”. Este “otro”, no es solamente la persona que trabaja a mi lado en la oficina, el panadero de la esquina o el conductor del auto que se me cruza en el tráfico, puede ser alguien más cercano como el hijo, la pareja, algún familiar o amigos. No nos damos tiempo para reflexionar. La mayoría de las personas corren diario contra corriente. No hay tiempo para un cariño, para educar, para admirar y reconocer al otro. No hay inteligencia emocional: equilibrio entre las dos inteligencias.

Debido a tantos faltantes positivos en las personas, las relaciones sufren y éstas empiezan a degenerar en relaciones destructivas. En algunas relaciones puede haber un solo agresor y la otra persona toma un papel de sumisión o de víctima. En otras ocasiones, dos personas pueden agredirse mutuamente ante cualquier estímulo y esto la hace la relación doblemente tóxica.

El común denominador en una relación destructiva es la agresión. Ésta puede ser activa o pasiva. Casi siempre empieza con pequeños detalles que si no se dan cuenta de que son tóxicos, aumentarán poco a poco hasta crear un verdadero caos en la conducta.

La primera conducta destructiva y la más obvia es la violencia física. Inicia como dije antes, como un juego, que se va tornando cada vez más fuerte y frecuente. Cualquier provocación es motivo para reaccionar.

Otra conducta menos obvia, sin embargo, muy usada, es la ley del hielo; el silencio. Aunque parezca inocente, es muy fuerte porque transmite indiferencia y desdén.

La violencia verbal implica ya gritos, se detona la adrenalina y su intento es someter al otro.

También está la violencia emocional. Son comunes en este estilo las amenazas económicas, tomando el control por la vía del dinero. En algunos casos extremos se le exige un reporte de las cuentas hasta el último centavo. La violencia sexual, cuando es en pareja, se hostiga al otro o la alternativa es que simplemente se niega la actividad sexual.

Si tú has participado en alguna de estas conductas, por más leve que sea, hay que tener cuidado porque tienden a ir en escalada. Los síntomas típicos son, cambios bruscos en el trato, luego se arrepiente, pide perdón, hace promesas y es muy convincente porque parece que sí hay un cambio. Pero se convierte en un círculo vicioso, porque al cabo de poco tiempo, vuelve a empezar. Muchas veces sucede que en realidad sí quieren cambiar, pero no saben bien cómo y se van encerrando en los hábitos cada vez más.

Si tú tienes alguna de estos síntomas en tu relación, aunque sea un pequeño matiz, es tiempo de hacer conciencia para que no avance más. Las conductas igual que los hábitos, con el tiempo se fortalecen y cada vez es más difícil rectificar. Te ofrezco un ejercicio para que primero termines con las reacciones tóxicas y cambies a reacciones más pausadas y reflexivas.

Pasos para iniciar el cambio de conductas destructivas:
  • Darte cuenta que estás sumergido en una relación destructiva.Eres el actor.
  • De ser posible acude con un terapeuta que te ayude. Lo ideal sería que las dos personas involucradas (en caso que sea la pareja) asistieran. Si no, te puedes ayudar con los siguientes pasos.
  • ¿Qué recurso necesitas para salir de ese círculo vicioso y desintoxicarte de esa conducta? Por recurso nos referimos a: paciencia, flexibilidad, decisión, valor, comunicación, reflexión etc. Respira profundo y permite que tu mente consciente e inconsciente te ayuden.
  • Ya tienes el o los recursos. Piensa en alguna situación de tu vida pasada que sí hayas tenido estos recursos y lo usaste efectivamente. Revive la escena del pasado donde sí tienes el recurso que necesitas hoy. Ahora, con este recurso(s) piensa en la conducta que quieres sanar en tu presente y actúa en tu mente una de estas escenas donde te has dejado llevar y usas este recurso(s). Visualízate actuando en equilibrio con el recurso(s). Visualiza cómo responde el otro cuando estás en equilibrio y en calma.
  • Sal de tu zona de “confort”, que está viciada con conductas nocivas y liberáte de ellas.
  • Fomenta la seguridad y autoestima en tu persona.
  • Deberás observarte para ver cuántas veces necesitas repetir el ejercicio. En poco tiempo podrás empezar a ver los cambios y tener una relación constructiva.

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