José Luis Duarte Rivera José Luis Duarte Rivera Author
Title: Limitaciones que ya no limitan por Merlina Meiler
Author: José Luis Duarte Rivera
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Mientras crecemos, solemos escuchar frases que nos limitan en nuestro desarrollo y que inciden en nuestra vida adulta. Sin darse cuenta de ...
Mientras crecemos, solemos escuchar frases que nos limitan en nuestro desarrollo y que inciden en nuestra vida adulta. Sin darse cuenta de lo que expresan realmente y de lo que causan sus palabras, algunas personas tienden a decir frases descalificadoras como:
  • Nunca serás (médico, abogado, contador), ¡si no eres bueno (o buena) para estudiar!
  • Tu hermano es el más inteligente de la familia.
  • Si no enganchas a ese, ¿quién se va a casar contigo?
  • Nunca vas a ser rico.
  • En esta familia, nadie terminó la universidad.
  • Las mujeres no manejan (no deciden, no saben lo que quieren, etc.)
  • No sirves para eso.
Virginia Satir – terapeuta familiar estadounidense, cuyos trabajos representaron una fuerte influencia para la Programación Neuro Lingüística – expresó: “No permitas que las percepciones limitadas de las personas te definan”.

¿Quieres dejar atrás las limitaciones que te acompañaron durante años y no te permitieron acceder a lo que tanto deseas?

Entonces, acompáñame a seguir estos pasos, de probada eficacia:

El primero es entender desde el corazón a la gente que te dijo palabras limitantes durante años. Ellos (familiares, maestros, etc.) hacían lo que podían y creyeron que esas eran las que debían pronunciar en ese momento. Pensaban que así cuidaban de ti, o repetían las frases que les habían dicho a ellos mismos hace años. Tenerles enojo o resentimiento no permitirá que despegues de estas palabras. En el momento que hagas las paces internas con estas personas por lo que te inculcaron, estarás listo (o lista) para el segundo paso: la transformación.

Piensa en ti logrando lo que no has podido durante estos años. Terminar tu carrera, manejar, ser delgado (o delgada), sentir seguridad, autoestima, paz interior. ¿Cómo te ves habiendo logrado lo que deseas? Piensa en ti hasta que te veas de la manera que quieras, con tranquilidad.

¿Qué te dices, habiendo logrado lo que deseas? ¿Qué te dicen los demás? Cambia cualquier frase que te incomode por otras frases nuevas, si recuerdas voces de otras personas, primero pon en funcionamiento el paso anterior (entender desde el corazón a esta gente), bájale el sonido a esas palabras y piensa en las que más te reconforten (por ejemplo: claro que puedo aprender a manejar, está llegando el momento, aunque mi madre no lo haga yo sí puedo hacerlo y encontraré al profesor indicado para que me enseñe bien).

¿Cómo te sientes, habiendo logrado lo que deseas? Ante cualquier falta de comodidad interna que tengas, respira tranquilamente, pausadamente, hasta que tu respiración sea natural, mientras disfrutas de haber obtenido lo que tanto deseas.

Repite este ejercicio todos los días sucesivos hasta que te sientas bien y te veas nítidamente al imaginarte cumpliendo tu objetivo, puedas respirar plácidamente mientras lo haces, y recuerda cambiar las frases limitantes que se te presenten por otras positivas y alentadoras. (Al principio será de manera consciente, después lo harás automáticamente).

¿Qué limitación vas a dejar atrás a partir de hoy?

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