José Luis Duarte Rivera José Luis Duarte Rivera Author
Title: Buenos modales por Merlina Meiler
Author: José Luis Duarte Rivera
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Desde pequeños nos han enseñado que es necesario que tengamos buenos modales, que tratemos a la gente de la mejor manera posible y que no u...
Desde pequeños nos han enseñado que es necesario que tengamos buenos modales, que tratemos a la gente de la mejor manera posible y que no usemos malas palabras.

Pero hay determinadas situaciones en que los buenos modales no son conducentes.

De hecho, desaconsejo usarlos.

Para mí, el punto de inflexión se produce cuando se trata de poner los límites que necesitamos para darnos nuestro lugar, para que no nos pisen, para que nos respeten.

Ya intentamos comunicar nuestra posición anteriormente y hablamos en demasiadas ocasiones de manera suave, tratando de encontrar palabras bonitas y de no levantar la voz para no quedar como una persona mal educada.

Pero por tener estas consideraciones frente a nuestro interlocutor, no hemos podido pintar la raya de la manera que queremos. Nos siguen molestando, desestabilizando, perturbando; lo que es peor aún, no nos permiten avanzar.

Es hora de que dejes salir lo que realmente piensas y sientes tal como debería, sin medir tus palabras, ya que no te estuvo dando el resultado que buscabas.

Tal vez ese pequeño descontrol es lo que precisas para llegar a la paz interior tan ansiada.

Muchas veces, perder por un momento los “buenos” modales implica ganar en seguridad, en decisión, en entereza.

Una desmedida necesidad de que te quieran, que no piensen mal de ti o que tengas que ser siempre la persona perfecta que nunca sale de sus casillas ni pierde sus modales pueden ser algunas de las razones por las cuales estás boicoteando tus posibilidades reales de adueñarte de tu espacio, de poner un STOP a quienes te han estado invadiendo de algún modo hasta el día de hoy.

Cuántas veces alguna de aquellas palabras que a los niños les enseñamos que no digan explica mucho mejor nuestra intención, usada en contexto y no por el mero insulto o desprecio. No te estoy sugiriendo que faltes el respeto, sino que antepongas tus necesidades de expresión y de mantener tu territorio interno intacto ante lo que piensen/opinen/supongan los demás: ponerles a los demás un freno de la manera que a ti te plazca será el primer paso hacia tu liberación y el resto, una vez más, vendrá por añadidura.

Si el otro piensa que eres grosero, descortés o rudo, pues es un problema de él: aduéñate de lo que requieres para poner distancia, para hacerte valer, para que tu voz y tu intención se oigan.

¿Crees que en toda situación es necesario tener buenos modales?

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