José Luis Duarte Rivera José Luis Duarte Rivera Author
Title: Los derechos de las niñas: Enseña a tu hija a ser fuerte y asertiva
Author: José Luis Duarte Rivera
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Cuando yo estaba chica, todavía estaba de moda la expresión “El mundo es de los hombres.” Aunque ha habido grandes avances en la igualdad...
Cuando yo estaba chica, todavía estaba de moda la expresión “El mundo es de los hombres.” Aunque ha habido grandes avances en la igualdad de género desde entonces, no cabe duda que hay mucho terreno todavía por correr.

Sobre todo en la cultura latina, hay una tendencia muy marcada de educar de una forma muy distinta a las niñas, dándoles menos libertad y protegiéndolas más. ¿Es bueno tratar a tu hija diferente? ¿Cómo puedes apoyarla para que realice su potencial sin dejar de ser quién es?

Contesta las siguientes preguntas para analizar tu nivel de conciencia sobre la igualdad de género en casa, y para educar a tu hija hacia un futuro lleno de posibilidades.

¿Hay igualdad en tu relación de pareja?
Si tú eres la mamá, ¿dejas que tu pareja tome la mayoría de las decisiones y la responsabilidad por ellas? ¿Siempre sacrificas tus gustos a favor de otros? ¿Te cuesta trabajo pedir lo que quieres y necesitas?

Si eres el papá, ¿esperas que tu pareja se encargue del hogar y de los hijos? ¿Te sientes con el derecho de exigir obediencia? ¿Eres celoso?

Las acciones de los papás educan más que mil palabras. Lo que tu hija alcance a percibir de la relación entre sus padres impactará profundamente sobre su propia identidad y las actitudes que tendrá hacia su sexualidad.

Lo que tu hija espere de una relación de pareja en un futuro también se determinará por el ejemplo que ve en casa.

Viendo la forma en que su papá trata a su mamá, aprenderá a distinguir las cualidades que debe apreciar en un novio potencial. Del mismo modo, sabrá respetarse si su mamá se da a respetar, porque no verá como normal el maltrato ni la falta de respeto.

Las niñas que crecen en un hogar donde exista un sano diálogo abierto entre sus papás sabrán que ellas tienen el derecho de decir lo que piensan y lo que quieren.

¿Hay igualdad en las responsabilidades en casa?
¿Los hombres lavan los trastes, cambian pañales o saben planchar? ¿Las mujeres sacan la basura, cargan las bolsas del súper y saben usar una pala o un destornillador?

Tus hijos deben ayudar por igual en todos los quehaceres de la casa, sin relegar a las niñas a la cocina, ni los niños al jardín. Involucrarlos en las responsabilidades hogareñas es una oportunidad para que todos adquieran habilidades para ser independientes y felices en un futuro.

Ten mucho cuidado de no seguir el patrón de antes, donde las niñas servían a los hermanos, cocinando para ellos y cuidando su ropa. Todos deben servir a todos, cooperando para lograr un hogar armonioso.

¿Hay igualdad en los juegos?
Todos sabemos que a muchas niñas les gusta jugar a las princesas y a las Barbies. Pero también se vale que se incorporen con los hermanos a disfrutar los coches o un juego de beis o fut, y viceversa.

No encasilles a tu hija en los “juegos de niña”, ni la limites a la cocinita o las muñecas. Ella tiene derecho a descubrir sus propios gustos, participando en los juegos que le llamen la atención.

¿Hay libertad para escoger la ropa?
¿Insistes que tu hija siempre se vista de vestido y se peine con caireles?

Durante la historia la ropa femenina a veces ha cumplida la tarea de definir los límites de actividad para las mujeres. ¿Quién puede correr rápido con vestido largo y crinolina? Y los grandes escotes y microfaldas no son prácticas, sino inventados por el gusto masculino.

Es importante que dejes a tu hija desarrollar su propio gusto, escogiendo la ropa que prefiere. Lo más seguro es que se incline por la comodidad, que le dará más libertad de movimiento.

Pero ¿qué hacer con las opciones de ropa para niñas en el mercado? Hay estudios que comprueban que el 30% de la ropa hecha para niñas (tallas de 6 a 14) es “sexy”, o sea inapropiada para su edad.

¿En tu casa se promueve un sano auto estima?
Las niñas que desde chicas se acostumbran a vestirse para el gusto ajeno se están orillando a verse como objetos, y a evaluar sus propios cuerpos según estándares muy limitados.

Es mucho más común que las niñas, y no los niños, pregunten “¿Cómo me veo?” y se sientan gordas o feas según las imágenes repetidas en los medios. Es importante fomentar en tu hija un auto imagen de su cuerpo fundamentado en la salud y la felicidad.

Motiva sanos hábitos de alimentación y promueve el deporte para que ella se fortalezca en la aceptación de su cuerpo como algo bello que le permite disfrutar la vida.

¿Tu hija sabe expresar sus opiniones en una forma adecuada?
En casa promueve la buena comunicación, y motiva que tu hija participe en coloquios familiares, vertiendo su punto de vista. Respeta su inconformidad cuando exista, exigiendo que defienda su punto de vista usando el pensamiento crítico y los buenos modales.

Es importante que desde chica aprenda a encontrar su propia voz, pudiendo externar sus opiniones, deseos y necesidades con claridad y con la expectativa de ser escuchada.
¿Hay buenos modelos de mujeres felices, exitosas y fuertes?

En casa debes realzar a las mujeres ejemplares en el ambiente del hogar y de la sociedad, destacando sus logros y subrayando el trabajo que invierten para ser quienes son.

Hillary Clinton y Michelle Obama son personajes públicos quienes demuestran al mundo el poder de las mujeres fuertes y bien preparadas.

Puedes tener buenos ejemplos en casa también: la abuela que maneja su hogar con perfecto orden, la hermana exitosa en sus estudios, y tú misma, si eres mamá saludable y feliz.

Más que nada, la relación sana entre hijas y mamás forma la base para que las niñas tengan la fortaleza de buscar el éxito y aceptar la felicidad.

Margaret McGavin

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